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martes, 22 de diciembre de 2015

      


          COMO DEBEMOS DE REALIZAR LA VISITA               AL  HOSPITAL CUANDO NACE UN BEBÉ.










La estancia en el hospital tras el parto: Atrás quedaron los años en los que el embarazo era tratado como una enfermedad. Y ahora que el parto se considera parte del proceso natural de la vida y no una patología –salvo excepciones- la permanencia en el hospital después dar a luz se ha convertido en una excelente oportunidad para reponerse del esfuerzo, descansar y aprender cómo cuidar a la nueva personita que acaba de llegar al mundo.
Por regla general, la permanencia media en el hospital es de 2 a 3 días si el parto ha sido vaginal y de 3 a 5 si ha sido por cesárea.

Después de un alumbramiento normal y sin complicaciones, tú y tu recién nacido seréis sometidos a una serie de controles que verificarán vuestro estado de salud. En el transcurso de las 2 primeras horas de vida del bebé, éste será pesado, tallado, explorado, limpiado, vestido con su ropita personal y llevado al nido.
Hoy en día casi todos los hospitales dejan la cuna permanentemente en la habitación de la madre. Y la mayoría de ellos -si no ha habido complicaciones- también permiten que el padre y demás familia entren en la habitación siempre que quieran, aunque debes tener en cuenta que las continuas visitas pueden resultar un poco agotadoras y tanto tú como el bebé necesitareis momentos de tranquilidad e intimidad.






Es recomendable estar acompañada durante el posparto. Todo será más sencillo si tienes a alguien al lado que te eche una mano. Cuando tu pareja os visite en el hospital, comparte con él cada cosa que vayas aprendiendo sobre el cuidado del bebé. Así, no sólo le involucrarás desde el principio sino que comenzaréis los dos desde el mismo punto de partida siendo más probable que después tome la iniciativa en casa. Mientras estés en la maternidad el padre del bebé será un gran apoyo emocional, podrá encargarse de llamar a todos los allegados, de la rutina administrativa, de organizar las visitas, de hacer acopio de comida y demás artículos que eches de menos, de preparar la casa para vuestra llegada, etc. Permítele que le cambie los pañales, que le vista, que lo sujete… en definitiva, que aprenda a manejar al bebé. Será un momento ideal para comenzar a establecer la relación entre padre e hijo.




No hay duda de que el nacimiento de un hijo es un acontecimiento muy especial para los padres, que al llegar al hospital en un abrir y cerrar de ojos se encuentran con que son uno más en la familia. Pero, el recién nacido no llega solo. La puerta de la habitación del hospital no dejará de abrirse para dar paso a innumerables visitas: abuelos, suegros, tíos, sobrinos, hermanos, amigos, compañeros de trabajo, vecinos... Bien seapor deseo o por puro compromiso, lo cierto es que durante los tres días habituales de hospitalización de la madre, las visitas serán una constante.



¿Cuánto tiempo se debe esperar para ir a conocer a un bebé al hospital?




Una mujer acaba de dar a luz a su hijo (da igual si es el primero como el quinto… cada bebé y cada parto es único…)
Está cansada, agotada, probablemente dolorida, hambrienta, tiene mucha sed, está hiper alerta por la adrenalina post parto para “vigilar” a su bebé…
Si le han puesto la epidural tardará varias horas en poder levantarse a ir al baño y en poder comer o incluso beber agua.
Probablemente la mamá está intentado empezar la lactancia poniéndose a su hijo al pecho por primera vez y no se sentirá cómoda ni tranquila si hay visitas a las que atender.
Probablemente lleva más de 24 horas sin dormir, ni beber ni comer… y hasta si me apuras, sin lavarse las manos…
Vamos, que la mamá está hecha un cuadro… en resumen, no está para visitas…

En mi opinión, el primer día que una mujer da a luz sólo deberían venir a verle las personas con las que tenga muchísima confianza y relación. Como para poder verle en circunstancias “poco decorosas” y ella seguir sintiéndose bien.

No es que las visitas se sientan bien, es que sea la recién estrenada mamá quien se sienta en plena confianza con esas personas.


Las parturientas son las que postradas en la cama, y con un bebé en brazos que les da la bienvenida a la maternidad, saben muy bien lo que se disfruta y se sufre con este ir y venir de personas. Para saber cómo hacer una visita «10» al hospital :




-Durante las primeras 24 horas del nacimiento del bebé, nada de visitas. La madre acaba de estar de parto y sufre cansancio, agotamiento, y, además, hay que facilitar el vínculo de los padres con el bebé. Un entorno tranquilo es fundamental en estas horas.

—Utilizar el teléfono móvil, no tanto para hacerles la llamada de rigor, sino para mandar un mensaje de felicitación a los padres, que responderán cuando consideren oportuno, porque lo primero es atender al bebé y a la madre. También se puede aprovechar para preguntar si es procedente o no ir a hacerles una visita.

—Los padres deben realizar, antes del parto, una planificación previa y hablar con los más allegados para explicarles que prefieren estar tranquilos en los primeros momentos y que les informarán con mensajes de los acontecimientos.


—Si comienzan a llegar visitas, el padre debe cumplir el rol de recibirlas y regular el tiempo. Será el responsable de poner límites porque la madre, por el agotamiento y por estar bajo los efectos hormonales, no tendrá ánimo para hacerlo.

—El visitante no debe estar más de 20-30 minutos en la habitación. Es tiempo más que suficiente para dar la enhorabuena, conocer al bebé y conocer el estado en el que se encuentran todos. Si están más tiempo, el padre debe invitarles a acompañarles fuera de la habitación «con la excusa» de que la madre descanse. Lo normal es que la visita se marche de inmediato para que el padre pueda atender a su mujer.

—No ir más tarde de las 9 de la noche. Hay que dejar tiempo de descanso absoluto a los padres.

—No ir al hospital si se está acatarrado o se padece algún tipo de enfermedad contagiosa.

—En la habitación no debe haber más de dos visitas. Si durante ese tiempo llega otra, hay que permitir que entren, pero salirnos nosotros para que no se organice mucho jaleo, ni se aumente la temperatura de la habitación.

—Hay que ser prudentes con las tomas del bebé, que alcanzan las 13 veces en 24 horas. Muchas personas piensan que a las madres que acaban de dar a luz no les importa mostrar su pecho ante desconocidos para alimentar a su hijo. Nada más lejos de la realidad, lo que ocurre, en muchos casos, es que si la visita no se marcha, la madre no va a dejar de dar de comer a su hijo por ello. Es un mal rato para ellas. Hay que dejarles espacio para su intimidad.

—No se debe coger en brazos al bebé, al menos lo primeros días, por mucho que nos apetezca. Siempre se debe pedir permiso a los padres y lavarse las manos antes. Tampoco hay que ponerse perfume ese día, ya que al ser tan pequeños están muy sensibles a los estímulos y los bebés necesitan reconocer solo el olor de sus padres para sentir seguridad.
—Mejor no dar besos al pequeño, y si se trata de mujeres, por favor, nada de pintarse los labios que mancharán al pequeño y pueden irritarle la piel.—Huir de dar consejos a los padres, que aun siendo primerizos a buen seguro habrán recibido recientemente una gran cantidad de información muy actualizada. Solo dar consejos si los piden. Este mensaje va especialmente dirigido a abuelas y cuñadas.


¿Cómo han de ser las visitas en el hospital?


    Llama al padre y pregúntale con honestidad si quiere que vayas. Si tiene confianza contigo, te dirá lo más conveniente.
    Si vas, que sea una visita muy corta. Máximo 20 minutos.
    Felicita a la mamá. Jamás le digas nada inoportuno ni que le haga sentirse mal o incómoda. Si vas a decir algo: que sea para bien y positivo. Sobre todo evita estas frases que molestan a mamás y mamás embarazadas que ya vimos en otro post.
    No te empeñes en buscar parecidos al bebé. Probablemente está todavía hinchadito del parto y puede molestar a los papás. Sobre todo si eres familiar, por favor, intenta no buscar parecidos del bebé en tu rama de la familia. Aunque sea más que evidente, al otro progenitor le puedes hacer sentirse mal.
    Lleva un regalo para el bebé y para la mamá!!
    Nunca jamás cojas al bebé si la mamá no te lo ofrece. El instinto maternal es muy fuerte y no debes intervenir.
    No beses al bebé.
    Si la mamá va a darle el pecho al bebé, discúlpate y vete. Desde luego, jamás hagas sugerencias sobre cómo hacerlo o si tiene o no hambre el bebé.
    No intentes adivinar qué le pasa al bebé si llora.
    No preguntes por cada cosa que hace el bebé: que si hace ruidos, que si tiene mocos…. Por favor: no agobies a la mamá… Ella acaba de conocer a su hijo, respeta su aprendizaje y no agobies.

    Nunca jamás jamás jamás digas algo así como: tiene hambre, tiene sueño, tiene calor… Cualquier diagnóstico sobre el estado del bebé: guárdatelo!

Y por fin llega el momento de volver a casa con tu bebé.

Una vez que llegan a casa los nuevos papás empieza la adaptación del bebé y los papás a la nueva vida como familia y empieza las vistas más largas… que en ocasiones “esperan café y pastas” y que vienen a pasar la tarde.

Establece unas normas y horarios para poder seguir una vida relativamente tranquila para vosotros y para el bebe recién llegado.

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