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jueves, 3 de diciembre de 2015

VIAJAR A CONTRAMARCHA


Cercanos a los días de Navidad en los que las familias tienden a desplazarse en coche de un sitio a otro, la seguridad de los niños es primordial en trayectos en coche, por tanto es importante saber que viajar a contramarcha es más seguro.
Colocar la silla del bebé en sentido contrario a la marcha, es decir de espaldas mirando hacia atrás, es la opción más segura, pues protege mejor al niño en caso de accidente.

A partir del 1 de octubre entró en vigor la nueva normativa que los niños que midan menos de 1,35 metros deben viajar siempre en el asiento trasero, y es mejor que lo hagan a contramarcha.
En caso de impacto delantero o ante un frenazo brusco, el cuerpo del niño saldría despedido hacia adelante a gran velocidad. Aunque fuese sujeto en su silla pero en el mismo sentido de la marcha, pueden producirse graves lesiones en el cuello al momento del impacto debido a la enorme fuerza recibida. Y no sólo son más seguras ante un choque frontal, en caso de impacto trasero, también son más seguras las sillas colocadas a contramarcha.


¿Qué tipo de sillas utilizar en sentido contrario a la marcha?

Pero al proponer que los niños de hasta 18 kilos de peso viajen en un sistema de retención infantil en sentido contrario a la marcha, la pregunta que surge es:  ¿servirán las mismas sillas?
Deberían ocupar sillas del grupo 1, para niños de hasta 18 kilos o 4 años aproximadamente, y  cuesta pensar dónde colocarían las piernas los pobres pequeños si van mirando hacia el respaldo.
Hay sillas diseñadas especialmente para ser colocadas en sentido contrario a la marcha, pero no todas son aptas. Muchas de las que se venden en España no permiten la colocación en sentido opuesto a la marcha, o al menos no todas son cómodas para los niños, . Y los modelos que lo son  son bastante caros. Por ejemplo la silla MiloFix  de Bebe Confort seria una buena opción
.


Tienen que ser colocadas con cinturón de tres puntos y/o con sistema Isofix, y deben tener suficiente espacio delante para las piernas de los niños.
Una de las inquietudes que surge,  es que no disfruten tanto del paisaje al ir mirando hacia el respaldo,  la posibilidad de que se mareen más en el coche al viajar en sentido contrario a la marcha y que no podemos vigilarles como antes, aunque eso se arregla colocando un espejo en el reposa cabezas de los asientos traseros. 

Y sobre todo procura que el niño tenga los arneses bien colocados: deben estar ajustados a la medida del bebé de modo que no le apriete pero tampoco le quede flojo. Deben quedar tensos a la altura de la clavicula y la pelvis y controlar que el niño no saque los brazos.

Apostamos siempre por la seguridad  infantil.....


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